PRODUCE pidió sacar la minería del perímetro de energía y entregó la resta hecha. La resta cuadra. Lo que queda después no es manufactura pura: es un bloque sin identificar donde también está la construcción — y buena parte de la propia manufactura.
…está en una fila del inventario llamada «Otros», que no dice a qué actividad corresponde.
Ahí adentro está la construcción, que queríamos excluir. Y ahí adentro está también el horno de cemento, la caldera textil y el resto de la manufactura, que queríamos incluir. Ninguna de las dos se puede separar de la otra con datos oficiales.
Un inventario nacional de gases de efecto invernadero es el registro oficial de cuánto emite un país cada año. El peruano sigue las directrices internacionales del IPCC, que dividen las emisiones en cuatro grandes bloques según el mecanismo físico que las produce.
Para una cementera eso significa que sus emisiones aparecen repartidas en dos lugares distintos. La planta es una; la contabilidad son dos:
El bloque de procesos industriales identifica cemento, cal, vidrio y los demás productos uno por uno. El bloque de energía no: agrupa por tipo de actividad que quema, y ahí es donde manufactura y construcción caen en la misma casilla, que se llama exactamente «Industrias manufactureras y de la construcción».
La casilla no es un número suelto: se abre en subcategorías, una por actividad económica. Así se ve el año 2021 cuando se despliegan todas.
| Código | Actividad | 2021 |
|---|
IE — «incluida en otra parte». Anotación oficial de los inventarios de gases de efecto invernadero. Significa que la emisión existe y está contada en el total, pero no se publica por separado porque se informó dentro de otra fila. No es un dato faltante ni un error: es una declaración de que el dato está mezclado.
Esto cambia cómo hay que contar el problema. La versión corta —«el inventario nunca desagregó la construcción»— es imprecisa. Lo exacto:
El inventario declara la causa, y con estas palabras:
«Por carecer en el Balance Nacional de Energía de una adecuada desagregación por subcategoría, el consumo de combustibles por parte de las industrias manufactureras y de la construcción se reporta en la subcategoría de industria no especificada, con la única excepción de las emisiones de minería y cantería.»
Está en el documento del inventario nacional 2000–2021, en la tabla donde el equipo compilador responde a las recomendaciones de la revisión técnica internacional.
Consecuencia práctica. El dato no está escondido: no está calculado por separado. Descontar la construcción exigiría un supuesto de reparto propio, que PRODUCE no podría replicar contra su inventario. El mismo documento anuncia que se propone corregirlo: reportar los autoproductores en sus subcategorías en el próximo inventario, y desagregar toda la categoría en el largo plazo. Eso vuelve legítimo preguntar por el calendario de esa desagregación, aunque no resuelva el Entregable 4.
El inventario documenta de qué fuente sacó cada cifra, en su tabla de datos de actividad. Al abrirla aparecen tres orígenes distintos, y ahí se entiende por qué «Otros» es tan grande.
Las seis filas con nombre solo capturan la autogeneración eléctrica, que es una porción menor del consumo. Por eso «Minerales no metálicos» —la casilla donde debería estar el cemento— marca apenas 29,36 kt: es el combustible que las cementeras queman para hacerse electricidad, no el que queman en el horno. El fuego del horno está en «Otros». El inventario lo dice también del acero: sus datos «se incluyen agregados en la subcategoría de industria no especificada».
Y el bloque «Otros» no contiene solo las seis filas marcadas IE. Contiene todo el consumo industrial que el balance de energía no logra separar, que es casi todo. El propio inventario transcribe el alcance de esa línea del balance:
«Sector industrial: es el sector de consumo más importante. Comprende todas las actividades de la industria manufacturera, excepto aquellas relacionadas con la elaboración de productos de pescado y la fabricación de azúcar; también incluye la construcción de viviendas, edificios y obras civiles en general.»
Esa definición deja el problema del perímetro por escrito, y muestra que tiene dos lados: entra la construcción, que no es manufactura; y salen la industria pesquera y la azucarera, que sí lo son. El perímetro no es solo más ancho de lo debido — también es más angosto en dos actividades.
Detrás está el reparto de sectores del Balance Nacional de Energía, que divide el consumo del país en siete. La construcción no es ninguno de ellos, y por eso viaja dentro del sector industrial:
De ahí la conclusión de fondo: el inventario no separa lo que el balance de energía no separa. La llave está en el Ministerio de Energía y Minas, que elabora el balance, antes que en PRODUCE, que lo usa. El equipo compilador del inventario ya declaró que se propone desagregar la categoría, sin comprometer una fecha.
Dicho en una línea, que es la frase que ordena toda la discusión: PRODUCE nos pidió limpiar el perímetro, nos dio un número que lo limpia a medias, y la otra mitad no la podemos limpiar con datos oficiales.
| Año | Total categoría | Minería | Sin identificar | % sin identificar |
|---|
Lo único que la evidencia establece es que ni el inventario ni el balance de energía entregan la separación. Qué hacer con eso es una decisión de Carlos. Los tres caminos, con lo que cuesta y lo que rinde cada uno, sin recomendación:
Se usa el número de PRODUCE y se deja escrito que la construcción está adentro, citando la anotación IE y el texto del inventario.
La cifra sigue siendo replicable contra el inventario. Cuesta abrir una salvedad metodológica en un documento dirigido a un público amplio, y repetirla cada vez que aparezca el número.
Se usa el número de PRODUCE sin explicar su composición, como hace la propia fuente oficial al publicarlo.
El texto queda más corto y no abre discusión metodológica. Cuesta que el documento llame «manufactura» a un perímetro que incluye construcción, en el mismo punto donde ya hubo una observación.
Se adopta un supuesto de reparto entre manufactura y construcción —por consumo energético, por producto bruto sectorial u otro— y se descuenta la parte atribuida.
Entrega un perímetro más cercano al alcance declarado de la Agenda. Cuesta que la cifra deje de ser replicable contra el inventario, y obliga a sostener y documentar el supuesto ante PRODUCE.
Hay una cuarta pieza que ninguno de los tres caminos cubre y conviene tener a la vista: la industria pesquera y la azucarera, que sí son manufactura, están fuera de esta cifra por la misma definición del balance de energía. Corregir el perímetro «hacia adentro» y no «hacia afuera» dejaría el sesgo a medias.
Dato que sirve para la observación sobre ampliar el alcance sectorial. La combustión de hierro y acero también está marcada IE. Tampoco existe cifra propia para el acero en la casilla de energía, y conviene saberlo antes de comprometer un tratamiento sectorial que dependa de ella.